Emociones opuestas

FILO-TAPA-DG-IANKO PEREA

Por Juan Terranova

Ramiro Abrevaya presenta FILO, su segundo disco. Editado de manera independiente, FILO contiene canciones nuevas y versiones de su primer Ep “Test” (2010), combinando elementos del rock, el pop y el folk. El disco fue grabado en las salas A y B de los ESTUDIOS ION, mezclado por Matías Novelle y masterizado por Gustavo Fourcade en Steps Ahead Sound. La dirección de arte estuvo a cargo de Ianko Perea, y las fotografías fueron realizadas por Florencia Aletta. La presentación oficial va a ser en el Teatro del Viejo Mercado, Lavalle 3177, el viernes 6 de diciembre a las 20.30 horas. 

http://ramiroabrevaya.bandcamp.com/album/filo

¿Por qué FILO?

Tiene varios porqués, uno más superficial es que TEST, mi primer Ep editado independientemente en 2010, tiene un título formado por 4 letras, y me gustaba el juego de repetir esa estructura. La otra más filosófica es la relación de lo filoso, lo extremo, lo cortante, lo que va por el borde, con “Philos” y su acepción Griega: AMOR. El choque de sentidos entre “amor” y “lo filoso” me encantó porque genera un tercer sentido, y porque eso es el amor para mí, un encuentro de emociones opuestas.

¿Por qué cuerdas?

Siempre tuve mucho amor por los teclados y esa cualidad que tienen de llenar el ambiente de armónicos y texturas sonoras, de envolverte el oído, de hipnotizarte, Floyd como punta de lanza de esa estética. Las cuerdas vendrían a ser teclados ancestrales, por esa cualidad que comparten de poder sostener indefinidamente las notas y generar lo que vulgarmente se dice “colchones.” Pero a diferencia de los teclados que escuchamos generalmente, las cuerdas tienen la calidez de la madera, de lo orgánico, originalmente las cuerdas estaban hechas con tripas animales, cuestión bastante simbólica ahora que lo pienso, porque eso es lo que hace a la esencia de las cuerdas, la manera misteriosa que tienen de llegarte “a las tripas.” Yo soy muy visceral en mi manera de sentir la música, de componerla, de producirla estéticamente, de pensar los textos, el concepto, la vida, soy muy visceral en general, entonces la idea de introducir el elemento Cuerdas en mis canciones me cerró por todos lados. No puedo dejar de nombrar a mi aliado musical y emocional Javier Mareco, quien además de ser un gran bajista -grabó los bajos de FILO y es integrante y “Conciglieri” de mi banda hace mucho tiempo- escribió los hermosos arreglos de cuerdas con muchísima sensibilidad y calidad.

PRESENTACION FILO - FLYER

¿Qué música escuchás por placer?

Volviendo a la dicotomía Amor/Filo, la música en mí tiene esa cosa medio morbosa de darme un tipo de placer a partir de la melancolía, como ser escuchando a Radiohead, o el Blues, o la carga dramática que muchas veces tiene Bjork, o James Blake (¡a quien estoy escuchando por sugerencia tuya, en en este mismo momento en el que respondo desde mi casa estas preguntas!) Bach, Mozart, Floyd, Los redondos, la música que tiene un dejo “oscuro” por decirlo. En el sentido más liviano de la palabra, por placer escucho al Maestro Bob Marley, Ella Fitzgerald, Electrónica minimalista como “Sora”, que es un japonés genio total, Jazz Gitano, Dub, ambient, música que me atrape sobre todo por lo rítmico.

¿Qué cinco discos elegís de la música de todos los tiempos?

En este preciso momento te puedo nombrar estos: Peter Gabriel “Us”, Pink Floyd “The Wall”,  Sting “The dream of the blue turtles”, Ella Fitzgerald & Louis Armstrong “Ella and louis again”, Eric Clapton “Unplugged.”

¿Cómo pensaste la producción del disco?

Te respondo un combo de producción Artística y Ejecutiva, que esta última es fundamental y hace de alguna manera a la estética. En ambos casos la producción estuvo a mi cargo, más allá de aportes enormes que hicieron tanto Javier Mareco como Matías Novelle, encargado de la grabación y la mezcla de FILO, además de baterista del disco. Fue un tanto caótico porque el plan ejecutivo de grabación del disco fue encerrarnos 12 horas en la sala A de los Estudios ion (a quien no conoce le recomiendo googlear, por ahí pasó Piazzola, Goyeneche, y no sigo enumerando porque me achico..) grabar en una jornada con muy buen sonido la dupla Batería/Bajo y llevarnos esa data para seguir grabando el resto del disco en mi estudio hogareño. De esa manera me cerraba el presupuesto. Pero grabar en un estudio profesional es un vicio que suma sustancialmente a la calidad del audio, porque más allá de las posibilidades que generó la evolución de la tecnología para las producciones hogareñas, los grandes estudios tienen equipamientos, salas, historias y místicas que te posicionan en un lugar de profesionalismo. Automáticamente te exigen creer en lo que estás haciendo, así que finalmente grabamos también las cuerdas y las voces en “ion”. El resto se grabó en mi casa. A nivel producción artística, en la última etapa antes de grabar venía tocando con un sonido bastante crudo, batería, bajo, guitarra eléctrica y yo en guitarra acústica y voz. El tema fue que registramos la batería y el bajo con esa intención y eso pautó mi base musical, pero cuando me encontré con esa estética mas cruda no me gustó del todo, porque una cosa es tu forma de percibirlo en el vivo y otra escucharlo objetivamente frente a dos parlantes, y lo que escuchaba no me alcanzaba para entretener mi oído. Me conflictué mucho hasta que entendí que lo que importaba era que, ante todo y todos, yo me sorprendiera con lo que escuchaba. Entonces me puse bastante más complejo, empecé a variar algunos arreglos a partir de muchísimo trabajo de edición de lo que teníamos registrado, tanto del bajo como de las baterías (me gané dos enemigos por esa actitud, que por suerte hoy volvieron a quererme) y el resto fue trabajar en un terreno donde me manejo muy bien que es el de la programación, la composición de ideas, tímbricas, texturas, ritmos, a partir del uso de la computadora, de las galerías de sonido y del procesamiento del audio. Ahí empecé a divertirme mucho, a excitarme con lo que escuchaba, a volar y encontrar esa síntesis estética que tanto me gusta, que es la de lo análogo y familiar al oído, con lo digital, lo que te mueve el piso a nivel parámetros, te descoloca y te lleva a espacios nuevos. Ahí volví al Filo, al choque de sentidos para generar un tercer concepto.

¿Cómo se escribe una canción de amor?

Esto se pone cada vez mejor… En mi caso tengo escritas dos canciones que hablan de amor en el sentido de la pareja, una es “Te necesito”, canción que está en FILO, que habla de una relación que se empieza a caer, a desarmar, y eso en algún punto me resultó mas fácil de abordar porque es drama, y porque me llevo bien con ese lenguaje. La otra es “No me voy”, de mi disco TEST, que habla frontalmente del inmenso amor que siento hacia mi mujer, es una declaración de amor, una canción romántica a mi manera. Haciendo números, tardé aproximadamente 15 años en poder escribir una canción de amor, así que lo único que puedo decirte es que, como en todo, supongo que se escribe siendo sincero con vos mismo y abriendo el cuore, el resto son elecciones estéticas de cómo querés comunicarlo.///PACO 

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