Números

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Conozco a un esquizofrénico que no está medicado porque los padres son muy negadores y sostienen que sólo tiene una leve depresión. El tipo habla de números y sale a dar vueltas, a veces durante días, por la ciudad. Su único nexo con la realidad es el teatro de revista. Va a todas las obras, a veces más de una vez, y después las comenta vinculándolas con números. Te dice, por ejemplo, que la obra de Sofovich “dura X minutos, lo cual dividido por la cantidad de actores te da un múltiplo de Pi” y así. Nunca habla de culos ni de tetas, eso es notable.

– Seba Diaz me contó que había uno así que escribía números mientras veía porno. Uno que iba a Puán. ¿Será ese? ¿O es todo un invento?

“Ah, no, ese era otro. Esa es una gran anécdota, que le sucedió a un amigo en común, que se llamaba Omar, el que fue a coger para un artista.

– Desarrollá, che.

–Seba Diaz me contó que les ofrecía guita para garchar y mirarlos. Yo no lo creía. Pero después empecé a creer.

“Omar es el hijo de Pinino Más, el ex jugador de River que ahora es representante de jugadores. Trabajaba con el padre, estudiaba filosofía y tocaba el bandoneón. Un día un amigo le contó que había ido a coger para un artista.
– ¿Cómo es eso? –preguntó Omar.
– Vas a un bulo, el tipo tiene una mina, te la cogés en frente de él y te larga unos mangos -respondió el amigo.
Quedaron en que, si el artista lo volvía a llamar, iban los dos.
Al poco tiempo, llamó.
Se juntaron en lo de Omar a comer apio. El artista, que se llamaba Juan Manuel, les había dicho que se tomen un taxi, que él se los pagaba. Así que fueron. El bulo del tipo quedaba sobre avenida Santa Fe, no recuerdo a qué altura.”

– Muy bueno. ¿”Comer apio” es tomar merca? Perdón, estoy medio dormido

– No, es comer apio, literalmente. Antes de internet y el Viagra, decían que se usaba para que se te pare la pija, o al menos eso creían Omar y el amigo.

Gorilla

“Los recibió una mina, “ni muy linda ni muy fea”, que los hizo subir al departamento. Arriba estaba Juan Manuel, un viejo de barba y pelo largo. Era un departamento chico, de dos ambientes. Los hizo sentar alrededor de la mesa y tomaron unos whiskys. Hablaron de fútbol. Después de un rato, Juan Manuel se levantó de la silla.
-¿Quieren ir poniéndose en bolas? -dijo.
Se miraron. Miraron a la mina, que fue la primera en sacarse la ropa. En ropa interior era peor que vestida, pero ya estaban jugados.
Omar no se animaba. El amigo se quedó en calzones y entró con la mina y Juan Manuel al dormitorio. Cerraron la puerta. Pasó media hora hasta que Juan Manuel salió del dormitorio y le dijo a Omar:
-Ahora te toca a vos.
Lo primero que notó fue que la mina estaba transpirada. Pensó que, al fin y al cabo, se la había cogido un amigo, pero igual le dio rechazo.
-Metésela por el culo -dijo Juan Manuel, que se había sentado en una silla al lado de la cama, con una libreta y una birome en la mano.
Pero Omar todavía la tenía blanda. La mina se la chupó un rato y después de cinco, diez minutos, él se la metió pero no por el culo, porque era más difícil y temía que se le bajara en el intento.
Juan Manuel se levantó y pegó un grito, como si se la hubiera metido a él.
-¿La sentís? -le preguntó a ella.
La mina dijo que sí.
El viejo anotó algo en una libreta.
-¡Hacele el culo! -insistió.
Parecía un nene caprichoso. Tuvieron suerte al tercer intento.
-Aguantá, aguantá -decía Juan Manuel y escribía en su libreta.
Omar estiró la cabeza.
-Anotaba números -nos contó después-. Fórmulas, no sé qué mierda.
Después de un rato, acabó.
La mina se fue al baño sin decir nada. Juan Manuel anotó un par de números más. Omar se vistió y salió a la cocina, donde lo esperaba su amigo.
-Los acompaño -dijo el viejo cuando salió.
Bajaron por el ascensor.
-Alguna vez les voy a contar para qué es todo esto -dijo.
Los dejó sobre Santa Fe, con unos mangos más de lo que les había prometido, y se fueron al cine a ver la última de Lars Von Trier.
-¿Qué tienen que ver esos números con garchar? -preguntamos Seba y yo cuando escuchamos la anécdota por primera vez.
Omar se encogió de hombros.
– Yo qué sé -respondió- Son números de garchar, eso. ///PACO

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