Gordas

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Kate Upton funciona porque es gorda. Tengo amigos que salen con chicas así. No con chicas como Kate Upton: con gordas. ¿Quién no se bailó una gorda?

La cuestión de salir con gordas -qué delicado e irónico eufemismo: salir– es que debe hacerse por verdadero gusto y no por debilidad del carácter y baja autoestima. Suele haber una mirada demasiado autoindulgente entre los amantes de los lípidos cuando se llega a este punto.

Tampoco es que sus gordas se parezcan a Kate Upton. Más bien se parecen a esos ballenatos pálidos que aparecen muertos a orillas del mar, ofrecen el espectáculo de su propia putrefacción para los turistas y son rápidamente olvidados con algo entre la indolencia y la resignación. Cualquier sabe que la Naturaleza es cruel. Algunos se sienten obligados a la multiplicación de esa crueldad.

Las gordas tienen ciertas prestancias. Eso es innegable. Peter Griffin se lo dijo muy bien a su propia hija: “Eres lo que los chicos llamamos a practice girl“. ¿Es una gorda el eterno cobayo en el laboratorio del amor? Eso sería demasiado duro. Rozaría la injusticia. ¿Hay hombres con voluntad de eternos laboratoristas? Absolutamente sin ninguna duda.

Revisen las cuentas de Twitter de quienes empezaron a coger a los treinta. Esos Tisserand salvados por la tecnología. Están los que se cuelgan también de la cuerda volátil de alguna aparición menor en algún rincón olvidado de los medios tradicionales para potenciar esa salvación. Cuelgan de cuerda en cuerda hacia cada vez más y más oprobiosas gordas.

EXCLUSIVE: **NO USA TV AND NO USA WEB** Kate Upton helps heats up Antarctica photo shoot in bikini

¿Prestancias sexuales? Claro. En la economía contemporánea del deseo, ser gordo continúa representando el privilegio de formar parte de un amplio campo de indigencia sexual. Nadie desaprovecha un bocado de lo que sea cuando -por decirlo de algún modo- el hambre apremia. Se abre la boca y se traga sin cuestionar. Se abre cualquier cosa desde cualquiera de los cuatro costados sin cuestionar. ///PACO

30 comentarios en “Gordas

  1. estás afirmando cosas que no podés sostener. No me preocupa lo que hagas o dejes de hacer, pero realmente me asombra la facilidad con la que se tiende a aceptar las “ideas” de Houellebecq. “Indigencia sexual”, es un concepto que parece haber captado algo de la vida contemporánea. ¿Qué? Nadie sabe. ¿Descubrió la infelicidad, el dolor, la soledad? ¿En serio? Increíbe, ¿y qué más? ¿Las gordas son oprobiosas? Estás insinuando cosas que no te animarías a explicitar. Eso, me parece. Muy parecido a Houellebecq: un mediocre contador de chistes tristes para la platea de la Inrockuptibles.

  2. Lo de Alonso no es sobre un gordo, es sobre la gordura femenina. ¿Y qué problema hay en leer sociológicamente a un autor?

  3. no, el problema es leer sociológicamente a Houellebecq. Eso es lo que estoy tratando decirte. ¿Por qué? Porque dice verdades a medias, mezcladas de cinismo, resentimiento y mucha facilidad para reírse de los supuestos derrotados de los que habla. ¿Tisserand? No existe. El sufrimiento y la tristeza pueden adquirir las formas más variadas. Entre otras cosas, eso caracteriza a los seres humanos. La capacidad para explorar tales estados de ánimo. Pero un monigote absurdo como el de Tisserand no puede agotar las mil formas en las que puede llega a desenvolverse la vida de cualquier persona. Sea boliviano, prostituta de Once o clase media parisina. Para más información podés leer a Shakespeare, para empezar. Y, entonces, que pretendas explicar la realidad usando “conceptos” “houellebecquianos”, y “analizando” la “indigencia sexual” (?) de las gordas o lo que se te ocurra… bueno, eso, precisamente, me parece una estupidez. Pero me parece que la estupidez a veces tienen dimensiones reivindicables que en este caso no veo.

  4. Me gustaría resolver los pliegues más misteriosos de la experiencia humana en cuatro párrafos sobre la obesidad y el amor escritos en diez minutos, Charly. Me gustaría desplegar años de lecturas. Pero también me chupan un huevo tus inquietudes emocionales con Paco. ¿Queres escribir algo? Mandame un mail y listo.

  5. Polémico! Igual, esas gordas como la de la foto no son las que describis, con panza chata y ancha, las gordas tienen rollos. Al margen, estaría buena una parte II de la nota que se llame “Gordos” y que cuente lo que implica cogerse a un gordo,no? Lo que no entendí es qué carajo tiene que ver Houellebecq aca.

  6. qué triste deben ser las experiencias del amor para los hombres así, que sólo ven putas o gordas fuera de las minas que se cogen, seguramente todas “flacas”, de culos perfectos, todas seguro inteligentes además, para estar con hombres que leen (sociológicamente o no) lo que lean. seguro a ustedes ninguna mujer los usa. seguro que ustedes no son el cobayo del amor de nadie.

  7. si quisiera hablar con vos te hubiera escrito un mail, nmavrakis. Yo quería dejar asentado que Houellebecq dice estupideces, por las dudas.

  8. y una cosa más, si vas a andar dictaminando la misera emocional-afectivo-sexual de cualquier ser vivo: sí, obviamente, te tenés que tomar el trabajo de pensar, leer y fundamentar. Si vas a decir las estupideces que decís en este post, y ni siquiera te tomás el tiempo para sostenerlo te convertís en una mezcla de imbécil y cínico. Y dado que parece que tenés un cohorte de followers que te avalan (?), bueno, me dieron ganas de comentar acá. Es un impulso border-psicópata al que a veces me cuesta renunciar.

  9. Quiero que entiendas que soy heterosexual. Toda esta danza de la seducción histérica… no va a funcionar conmigo. Probá con los de Anfibia que se la comen doblada.

  10. etervyte3000: Nico te tira la posta de cómo es el mundo y la tenés que tomar cómo viene, así, dogmática, sin cuestionamientos, porque el resto de los mortales no podemos entender al mundo en la complejidad que lo entiende Nico; él te dice: “si presionás la llave de luz, vas a iluminar tu habitación, pero no me preguntes cómo funciona la electricidad porque no lo entenderías”. Pasa que vos no entendés nada y tenés ambición de conocimiento. Qué pecado el tuyo!

  11. dejen tranquilo a mavrakis, un ejemplo para todos nosotros, a ver cuantos sindrome de down logran superarse asi como se esta superando mavrakis dia a dia

  12. Todo muy lindo, muy sociopsicológico, todo eso que no se entiende y nos hace sentir intelectuales. Pero si Kate Upton es gorda, Ricardo Forster es un poeta.
    Ahora, si lo que querés decir es que a los hombres nos gustan con carne y forma, como la Upton, y no como esas modelos andróginas que están tan de moda en los avisos de ropa, ahí te doy la derecha. Y a las mujeres no les gustamos gordos, sino feos. Cada uno es del planeta que es.

  13. Dos cosas, solo apunto dos, que le dan patina de intelectualidad a esta nota son la expresión economía contemporánea del deseo -en la que precisamente la esbeltez del autor no le permite entrar pues se garcha él mismo parecería- y el nombre del francés. Esto de atacar al enfermo no es problema alguno, el problema es fingir sofisticación satírica donde apenas hay hambre de ideas. Para polémicas las de antes de la liposucción.

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